Observando el mundo para conectar mundos

Dicen que Leonardo Da Vinci paso muchas horas de niño observando la naturaleza, esto le llevo a seguir preguntándose toda su vida sobre como funcionan las cosas, como fluye el agua por ejemplo, sobre ingenierías practicas para facilitar la vida de los artistas o sobre la anatomía del cuerpo humano. Estas dotes de observación le llevaron a convertirse además de un gran artista en un científico sin precedentes. Siempre inspirado en la naturaleza como su libro favorito, donde esta esta escrito, pero que su lectura depende de una gran sensibilidad. Quizás y desde nuestra infancia podamos incentivar esta observación para comprender también desde el amor a la naturaleza el cuidado a nuestro entorno. Y por tanto el cuidado a otros.