LA COMISIÓN EXIGE MANO DURA EN LA DEPORTACIÓN DE INMIGRANTES

Desde mayo de 2015, la Comisión Europea ha sido el ‘poli bueno’ en el tema de la crisis de refugiados. Hizo la primera (y las sucesivas) propuesta para recolocar hasta 160.000 refugiados llegados a las costas de Italia y Grecia y para reubicar a decenas de miles de sirios o eritreos que escapaban de la guerra en sus países. A la Comisión, sin embargo, le toca ahora hacer de ‘poli malo’.

El equipo de Jean-Claude Juncker ha presentado esta mañana en Bruselas un Plan de Acción renovado para la devolución de inmigrantes ilegales. Después de dos años intentando que los Estados Miembros aceptaran y pusieran en marcha lo que firmaron (la acogida según una serie de cuotas) de decenas de miles de personas, y de constatar el fracaso, Bruselas tiene que dar un rodeo para empujar a las capitales, un rodeo arriesgado y que implica pedir una mano muchísimo más dura con quienes no tienen derecho de asilo. Atacando a los países que como España ‘sólo’ encierran un máximo de dos meses a los casos más extremos (quienes mienten, dan documentación falsa y son violentos, en teoría). Bruselas les insta a usar todo el margen de la ley, que permite privar de libertad entre seis y 18 meses, mientras se cierran sus expedientes.

Los que huyen de la pobreza no tienen cabida

La posición del Consejo Europeo es clarísima: puede haber refugiados en la UE, y debe haberlos, pero los llamados “migrantes económicos”, los que salen sobre todo de África y no cumplen los requisitos de asilo porque ‘únicamente’ huyen de la pobreza, no tienen cabida. Han llegado y siguen haciéndolo, pero deben ser devueltos. Y debe hacerse de manera mucho más contundente, rápida y eficaz. “Sistemáticamente tras una decisión negativa sobre su asilo” y “asegurando que los periodos de apelaciones son lo más cortos posibles”. Ahora mismo, sólo uno de cada tres personas que tienen orden de expulsión por no cumplir las condiciones de asilo regresan a sus países de origen. Y no existen datos de cuántas personas en situación irregular hay en la Unión Europea.

Somos Alejandro y Miguel