INJUSTICIA CLIMÁTICA. Reflexión de Sofía González Cardenal

FASE 3

  • Mi conclusión ante la imagen de la Crisis Climática que comparaba la situación de una familia de una ciudad desarrollada con la de una familia de un país más pobre con menos recursos, es la siguiente:

Con esta imagen yo creo que el autor nos quiere decir que la población de las grandes ciudades o en general de países más desarrollados son los que más responsabilidad tienen pero que no sufren con tanta intensidad la crisis climática por los recursos que pueda llegar a tener, a diferencia de las personas sin recursos que no tienen tanta responsabilidad ante esta situación pero son los que con más intensidad la sufren.

No solo la contaminación del aire es importante, aunque sea una de las que más repercusión tiene en las personas; la contaminación a los océanos también tiene gran influencia en la salud de la población, sobre todo en los países con menos recursos y ahí, se produce una gran injusticia climática:

  • El siguiente gráfico que vimos, el cuál comparaba el porcentaje de contaminación entre continentes, y de ellos los países que más influyen nos informa desde mi punto de vista que efectivamente los países que más contaminan son los que más sufren las consecuencias, el problema es que no solo ellos sufren estas consecuencias sino que éstas se extienden por todo el planeta de manera que tarde o temprano la crisis climática nos afectan todos.

El continente más responsable de ello según el gráfico es Asia y como país China. Después, América y como país, Estados Unidos. El continente que menos contamina es Oceanía con un uno por ciento el país de Australia al igual que África que solo contamina el Sur de África con el mismo porcentaje que Australia ,1%.

 

En Europa los países más responsables son: Alemania, Turquía, Inglaterra, Italia, Francia y Polonia. España contamina a nivel europeo un 7,7%, y se encuentra en el sexto puesto después de todos los mencionados anteriormente.

 

  • Para trabajar y terminar con la actividad de injusticia climática leímos dos artículos:

-El primero, sobre las injusticias entre los hombres y las mujeres, muy importante en la actualidad, y una situación muy infravalorada desde mi punto de vista.

Sobre este artículo, en el apartado de, EL SOSTENIMIENTO DE LA VIDA, he hecho un resumen con las ideas más importantes:

Durante los últimos meses hemos visto de cerca los efectos del cambio climático y cómo sus múltiples manifestaciones han devastado ecosistemas y sociedades. Una devastación que repercute por encima de todo en las mujeres, debido a la mayor dependencia que éstas tienen de la tierra -según un estudio de la ONU en el planeta hay cerca de 600 millones de mujeres que dependen de la vida en el campo -, generando un aumento en sus cargas de trabajo.

A nivel político, en España ni tan siquiera ha habido una mujer que ocupase la cartera del Ministerio de Energía, ni durante la república, mucho menos en la dictadura franquista, y tampoco en la historia reciente de la democracia. Europa tampoco puede sacar pecho al respecto: desde 1967 hasta la actualidad tan sólo una mujer ha estado al frente de la comisión de Energía.

Esta tendencia habitual de apartar a las mujeres de la toma decisiones sobre las políticas ecológicas y medioambientales provoca que sus necesidades y sus análisis queden relegados a un plano anecdótico, señalan varias de las ponentes de ‘Justicia Climática’.

Es por ello que si entendemos el cambio climático como un problema que sólo podría revertirse, en palabras de Fleur Newman, mediante “una transición radical” hacia las energías renovables, es necesario que se feminicen los espacios de diagnóstico y toma de decisiones.

-El segundo artículo trataba sobre la desigualdad entre países y dentro de España ante el cambio climático, que tenía como título: “ Los ricos contaminan más, los pobres pagan las consecuencias: la crisis climática también es desigualdad social” , con el cuál se resumen un poco las ideas que trata en la noticia.

    Toward a Quantitative Estimate of Future Heat Wave Mortality under Global Climate Change

    Background

    Climate change is anticipated to affect human health by changing the distribution of known risk factors. Heat waves have had debilitating effects on human mortality, and global climate models predict an increase in the frequency and severity of heat waves. The extent to which climate change will harm human health through changes in the distribution of heat waves and the sources of uncertainty in estimating these effects have not been studied extensively.

    Objectives

    The people estimated that the future excess mortality attributable to heat waves under global climate change for a major U.S. city.

    Methods

    They used a database comprising daily data from 1987 through 2005 on mortality from all nonaccidental causes, ambient levels of particulate matter and ozone, temperature, and dew point temperature for the city of Chicago, Illinois. We estimated the associations between heat waves and mortality in Chicago using Poisson regression models.

    Results

    Under three different climate change scenarios for 2081–2100 and in the absence of adaptation, the city of Chicago could experience between 166 and 2,217 excess deaths per year attributable to heat waves, based on estimates from seven global climate models. We noted considerable variability in the projections of annual heat wave mortality; the largest source of variation was the choice of climate model.

    Conclusions

    The impact of future heat waves on human health will likely be profound, and significant gains can be expected by lowering future carbon dioxide emissions.

    We have to save this planet the best way we can do it. EE.UU have been afected by the climate change and a lots of people has been killed also by this.It can be possible that the next one will be you, it is very important to save our planet.Help the planet to be a better place to live.

    Guillermo Jiménez García-Herrera

      Los hombres deciden sobre la crisis climática sin contar con las mujeres. (Información obtenida de El Público 16-2-20)

      Los hombres deciden sobre la crisis climática sin contar con las mujeres. (Información obtenida de El Público 16-2-20)

       

      Mientras miles de mujeres en distintas regiones se organizan y levantan su voz contra el asentimiento de las grandes empresas extractivistas, hidroeléctricas y minerales por su implicación con el cambio climático, en los organismos mundiales donde se dibujan las políticas climáticas persiste el vacío de sus voces.

      Las mujeres sufren de forma más acentuada el cambio climático. Sus efectos en la sociedad están profundamente ligados a los condicionales sociales, como los roles de género.

      Desde hace años, comunidades en defensa de la tierra y movimientos ambientales y feministas lo llevan en sus consignas.

      De acuerdo con un informe la carga de la recolección de agua recae sobre mujeres y niñas, y mas en poblaciones rurales. Además se calcula que intervienen 140 millones de horas en ese aprovisionamiento, un dato que se agudiza en plena contingencia climática, ya que el desplazamiento es mayor, exponiéndose, a más violencias.

      Los roles de género determinan las vulnerabilidades y “la capacidad de resiliencia ante desastres naturales como inundaciones o sequías extremas”

      Entender el aspecto social de los determinantes ambientales pone de relieve, al mismo tiempo es importante tener en cuenta que esto se dibuja como una “intersección de vulnerabilidades, que no jerarquización”.

      La contingencia climática no se puede aislar de la acción humana. Esto lo saben regiones del mundo donde la falta de alimento o escasez hídrica también es resultado de la llegada de un continuo de grandes empresas extractoras, hidroeléctricas, así como mineras. “Asientan sus proyectos, usurpan el territorio, alteran el orden natural y además cometen violaciones”.

      Todo ello ha llevado a las mujeres a liderar luchas en defensa de los territorios. ”La falta de trabajo ha llevado a muchos hombres a migrar y somos las mujeres las que estamos llevando este rol de guardianas”

      En 2008 ya había una red de mujeres que iba a las conferencias del clima para presionar a los gobiernos para que el género atravesara las políticas, se tuvo que esperar hasta 2014 para que llegara el plan de trabajo de lima sobre género. En él, se recogían los fundamentos, sobre todo en cuanto a la participación de las mujeres en los espacios oficiales.

      La despreocupación se traduce en el último informe sobre la Composición por sexos de la conferencia de las partes de 2019. En relación con 2018, el equilibrio de género se ha invertido. Solo 2 de los 13 órganos constituidos en el marco de la cumbre han logrado situarse alrededor del 50%.  Además el número de mujeres en todos los órganos representa solo el 33% de los miembros.

      Esto hace que siga habiendo grupos históricamente excluidos o infrarrepresentados. También se pone la mirada en las profesionales técnicas que desarrollan las infraestructuras, “están altamente masculinizadas”, además, en el caso concreto del agua la proporción de mujeres en los ministerios es muy baja y la mención de la perspectiva de género casi inexistente pese a que Naciones Unidas ha determinado que la gestión de este recurso natural mejora por siete cuando se incluye a las mujeres.

      Inés Calvo y Sara Sánchez 3ºB

        Injusticia y Desigualdad Climática

        Buenas tardes estimados, comparto una  imagen que nos ayuda a reflexionar

        Africa contra la contra la crisis climática

        África, la más afectada, también clama por el planeta

        De Kenia a Sudáfrica, pasando por Uganda o Nigeria, miles de africanos tomaron este viernes las calles para sumarse a la protesta global por el clima, en una región que suele ser la que más padece los efectos de la crisis climática.

        Con pancartas en las que leían advertencias como “No hay un planeta B” en Nairobi, o con zancudos disfrazados de criaturas apocalípticas que sobresalían entre consignas de “Quemad el capitalismo, no los bosques”, jóvenes y no tan jóvenes han acudido hoy en Johannesburgo al llamamiento global que pide más acciones contra la emergencia climática.

        Según datos del Banco de Desarrollo Africano (AfDB), pese a que el continente africano causa menos del 4 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, las repercusiones de las mismas se ceban sobre todo con la tierra africana.

        De los diez países del mundo más amenazados por la crisis climática, siete son africanos: Sierra Leona, Sudán del Sur, Nigeria, Chad, Etiopía, la República Centroafricana y Eritrea; todos ellos sacudidos por episodios recientes de sequía, inseguridad alimentaria, desertificación, inundaciones o tormentas.

         
        20-09-2019.- Protestas ecologistas en Kathmandu, Nepal. REUTERS/Navesh Chitrakar

        20-09-2019.- Protestas ecologistas en Kathmandu, Nepal. REUTERS/Navesh Chitrakar

        En el sur del continente, Sudáfrica fue el país más movilizado, con marchas convocadas en distintos puntos del territorio nacional, desde Ciudad del Cabo (suroeste) a Durban (oeste).

        “Quemad el capitalismo, no los bosques”

        La capital nigeriana, Abuya, amaneció con una pancarta donde se lee “No hay más tiempo para lo mismo de siempre” y miles de estudiantes y activistas salieron a las calles también en el país más poblado de África.

        “Lo que necesitamos en Nigeria [donde viven casi 200 millones de habitantes] es sencillamente educación y conciencia ambiental”, explicó el activista y ecologista Tayo Odumbaku.

        La sequía y la desertización en el norte de la mayor economía del continente están provocando que se acentúen los problemas de tierras entre los pastores seminómadas de etnia fulani, que cada vez tienen que llevar su ganado más al sur, y los agricultores del centro del país.

        En Nigeria también destacaron las manifestaciones en la ciudad más poblada del continente, Lagos, una megápolis de casi 20 millones de personas que se espera que se duplique en 2050, mientras algunos de sus barrios se ahogan en la polución y la pobre gestión de los residuos urbanos.

        Además, se celebraron actos contra la crisis climática en otros países africanos, como Ghana, Costa de Marfil, Benín, Togo, Camerún, Liberia, Níger, Malí o Sierra Leona.