Después de discutir los diferentes mitos hemos llegado a las siguiente conclusiones:

IES ÁLVARO FALOMIR

Que sí que hay suficiente comida en el mundo para que nadie pase hambre, pero la malgastamos los del primer mundo; a veces cuando les damos dinero por las ONG no les llega por las guerras, por la corrupción. Los alimentos que producen en los países pobres no les llegan porque la comida que cultivan se las llevan los dueños o los señores de la guerra (muchas veces gastan el dinero en armamento).

Hemos descubierto que :

  • El problema no es de falta de tierras cultivables en el mundo, sino por el clima (cambio climático) o la codicia de los que tienen el poder y las tierras no les llega a los productores; a veces es porque no tienen semillas para plantar. El problema principal es que los países ricos explotan a los pobres, haciéndoles ofertas de bajo precio por los alimentos que consumes, así somos cada vez más ricos y ellos cada vez más pobres.
  • La solución no está en darles comida, porque podemos resolverlo para una cierta temporada, pero no para toda la vida. Porque siempre habrá gente aprovechada, porque se acostumbrarán a que les demos comida. No se trata de darles comida, sino de que los produzcan ellos. Hay que enseñar a pescar o no darles pescado. La solución tampoco está en producir aquí más alimentos para acabar con el hambre, de nada serviría, lo que hay que lograr es que allí los produzcan y no dejar que las guerras arrasen con todo.
  • La gente piensa que el hambre es una cuestión de los países pobres que no afecta para nada a los países ricos, pero no es verdad, sí que nos afecta. No nos gusta saber que hay personas que mueren de hambre, también por la inmigración (porque viene ciudadanos de los países pobres a trabajar a nuestro país) y porque si no fueran pobres, podrían comprarnos más productos.
  • Causas del hambre: no sólo las sequías y otros desastres naturales, también pero está la falta de educación (no pueden salir de la pobreza sin educación), la falta de autovaloración causada porque les explotamos a lo largo de los siglos; también las guerras, los robos y la corrupción.
  • Consecuencias: Pasar hambre no es sólo un problema de salud, también produce falta de educación, problemas sociales, económicos, políticos, laborales, pero fundamentalmente un problema de racismo.